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Poco antes de la medianoche del día 22 de julio del 2002, el ejército de Israel lanzó una bomba de una tonelada sobre un barrio densamente poblado de Gaza. Un barrio normal, popular, donde los chiquillos se multiplican, son miles, alegre bullicio en calles populares. Si Israel no hubiera lanzado esa bomba, Hoy Ayman tendría 13 años, Mohammed, 14; Diana,17 años; Alaa Mohammed 21, Subhi, 16; Iman tendría 22 y Dina poco más de 11 años.  Todos ellos murieron ese día junto a otros 6 adultos, uno de los cuales era el “objetivo”. Su asesinato, el de Salah Shehadeh fue tan ilegal como los otros, un asesinato selectivo. Solo que en este caso, ni siquiera fue selectivo.

Avi Ditcher director de la Seguridad General de Israel fue el responsable, el que ideó la acción, el que determinó los tiempos, el que dio la orden. A medianoche, todos los niños de su familia y de las familias que vivían a su lado y de las familias de todo el barrio, dormían tranquilos en sus camas. Avi Ditcher, contestó en una entrevista que lo único que pensaba cuando esto ocurría era “¿Bien, ¿quién es el siguiente?”

Los asesinatos extrajudiciales son crímenes de guerra. Este crimen fue condenado internacionalmente, fue portada de todos los periódicos. La foto de mi amigo Anwar, destrozado moral y psíquicamente sacando a un bebé de su familia de los escombros de las casas destruidas, la recordaré toda la vida. Yo también dormía cuando eso ocurrió. Era de noche también en Europa. Nocturnidad.

Desde entonces hasta ahora Israel, y Avi Ditcher entre sus dirigentes,  siguen asesinando selectiva e indiscriminadamente a personas desarmadas en muchos contextos diferentes: de tranquilidad (aparente), de ataques, de incursiones, de guerra. La impunidad hace posible que Israel asesine a corta distancia a una mujer que enarbola una bandera blanca, a niños que recogen frutas por el campo o leña, a campesinos que intentan recolectar aceitunas o cualquier tipo de cosechas, a pescadores que se saltan el “muro” ilegal que cierra sus mares a la pesca. La impunidad se garantiza con leyes y éstas construyen un “lenguaje” y Gaza, lugar donde solo viven “combatientes ilegales” es el lugar ideal para construir un lenguaje de guerra que garantice la “pureza de las armas” y de sus acciones. Gaza es una “entidad hostil”. “Entidad” es el término ambiguo exacto que no categoriza a aquello de lo que estamos hablando, porque no quiere darle, precisamente “una entidad” solo dejarla en el anonimato de la no definición. Entidad puede ser una empresa, una corporación bancaria, una ONG, un consorcio… “Hostil” hace referencia a un estado de levantamiento, agresividad y agresión permanente del alma de esa entidad, a una actitud permanente de discordias y enfrentamientos. Algo que permanece sin que se analicen sus causas ni se intente razonar sobre ellas. Entidad hostil es, por tanto, un cáncer que hay que erradicar del cuerpo sano que, en este caso, parece que es Israel.

El 27 de diciembre del 2008, pocos meses después de la declaración de Gaza como “entidad hostil” y a su totalidad de población como “combatientes ilegales”, Israel inició una ofensiva contra Gaza que duró más de 20 días y que acabó con la vida de 1417 palestinos, de ellos, 313 niños, 926 civiles y 116 mujeres[1]

¿Cómo es posible que la población civil de Israel pueda, así mismo, aceptar, bendecir, elogiar este asalto y otros? ¿Celebrarlo desde las colinas cercanas a Gaza?, ¿Obviar un mínimo sentimiento de piedad hacia otros humanos, tan cercanos a ellos que, en muchos casos, ha existido una convivencia previa?

Sin pasar a estudiar o analizar la impasible actitud de la comunidad internacional, en Israel, la larga marcha hacia el asedio a Gaza ha sido precedida de una larga marcha contra la ética y la razón, que ha volcado la capacidad de raciocinio de la población civil israelí hacia el odio y la banalidad y que ha hecho cómplice a la Comunidad Internacional. La ofensiva está liderada, fundamentalmente por los militares, ya que éstos copan no solo la esfera militar, sino también la política, el poder judicial, el parlamento, las esferas económicas del poder y la diplomacia. Pero que ha sido ayudada por una casta religiosa inspirada en los relatos bíblicos y en su dios para deshumanizar y matar a la población palestina sin remordimientos ni cuestionamientos. Esta alianza tiene su nudo gordiano en el propio ejército, un ejército que impregna a todas las capas de la sociedad y por tanto se sirve de ésta para establecer su hegemonía.

Sin este proceso de “convencimiento” de la población civil de Israel y de las esferas del poder internacionales, no se entiende todo lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo. Hay que señalar que Gaza lleva ya siete años de asedio y que, en todo este tiempo, no han podido entrar, de forma “normalizada” ni muchos alimentos básicos, ni ropa o zapatos para vestir y calzar a quienes lo perdieron todo, ni cemento para reconstruir las casas y las escuelas destruidas, ni papel para hacer libros o cuadernos, ni juguetes para los niños. No olvidemos que, a día de hoy sigue habiendo crueles cortes eléctricos, falta de combustibles, falta de velas para iluminar, combustible para calentar, mantas con las que arroparse, un techo bajo el que cobijarse.

Vivir sabiendo que a pocos kilómetros de tu casa hay mujeres, jóvenes, niños, ancianos, enfermos, que no pueden vivir una vida normal, ni siquiera una vida como la de hacía unos años, no parece quitar el sueño a mucha gente. La justificación o la banalidad del dolor ajeno se ha establecido como norma. Y para ello, las palabras han hecho el juego definitivo, y la repetición de argumentos falaces han creado una realidad donde se puede sobrevivir sin remordimientos, sin culpa.

Así, cuando Israel declara a Gaza “Entidad Hostil” el camino se allana para otros conceptos enfermizos que permiten la aceptación de lo inaceptable: esta declaración lleva también aparejada la declaración de enemigos no-combatientes a la población civil de Gaza, un nuevo concepto de proporcionalidad, la justificación del urbanicidio. O la justificación de la muerte del otro. Estos conceptos, se deben, fundamentalmente a los filósofos Asa Kasher[2] que lleva años trabajando directamente con el ejército en un manual de “ética militar” que es sorprendentemente deshumanizador y, en menor medida, al también filósofo Moshe Halbertal  o a personalidades como Amos Yadlin, actualmente Director de Inteligencia Militar[3].  No es un hecho innovador, en absoluto, que el poder militar se otorgue legitimidad a través del pensamiento filosófico, de hecho, el poder siempre ha necesitado de legitimidad filosófica para ejercerlo sin fisuras y con justificación moral suficiente para sus abusos. Desde 2003 se trata de justificar lo injustificable y, obviando la ocupación y todos los antecedentes de expolio que se llevan a cabo contra la población palestina, se está produciendo una ofensiva diplomática e ideológica que permite, a la mayor parte de la población israelí, vivir y sobrevivir sin aspavientos – o con una satisfación evidente – con el crimen permanente en la propia calle o en el vecindario.

El proceso de deshumanización pasa por :

– la legitimización de asesinar a cualquiera que no sea judío, dado que éstos pueden atentar en cualquier momento contra el estado de Israel. Asa Kasher divide a la ciudadanía en cuatro categorías en orden de garantizar la protección: 1) israelíes; 2) extranjeros en Israel; ciudadanos de Cisjordania 4) población de Gaza, de Grecia, Canadá, etc. Así “los soldados, siendo ciudadanos israelíes, pertenecen a la primera categoría de la jerarquía del estado” y por tanto no tiene ningún sentido que para proteger los bienes de los enemigos no combatientes (léase población civil) se ponga la vida de aquéllos en peligro[4]

– por el concepto de “enemigos no combatientes” que sustituye al concepto de “población civil” o “población protegida”[5]. Así, Asa Kasher utiliza este término siempre que se refiere a la población de Gaza.

– Por la culpabilización al otro de todo lo que le pasa: “En todo caso, si bien los daños colaterales son consecuencia de nuestras operaciones militares, en realidad son consecuencia del accionar violento de Hamas[6] o, “tenemos que hacer frente a la opción de proteger nuestros soldados o proteger a los civiles enemigos bajo cuya protección actúa Hamas”[7]

– y les quita los sentimientos: “a mi me causa un gran dolor la muerte de un ser humano, incluso si es un terrorista, pero los palestinos lo celebran con inusitado triunfalismo[8]

– pasa también y añade el concepto del legítimo “urbanicidio” (que justifica la destrucción de barrios enteros siempre que sea con el objeto de alcanzar un objetivo militar)

– por el cuestionamiento de la “proporcionalidad” en la respuesta a actos de violencia que se han sufrido, y su sustitución por el concepto  de “proporcionalidad preventiva” , que justifica cualquier violencia con una hipótesis de lo que podría llegar a hacer el “terrorista”[9].

– el desprecio a la legislación Universal a la que califican reiteradamente  de “obsoletas normas dadas para la guerra tradicional, no para las guerras actuales contra el terror”[10]. “Nosotros” – dicen – “estamos en el frente de batalla, y como tales, estamos legislando. En el futuro, las leyes que hagamos aquí servirán para otros estados[11].

-El aislamiento de la situación actual respecto al cualquier contexto histórico[12]

Junto a los filósofos generaciones de Rabinos, como Yitzhak Shapiro, del   asentamiento de Yitzhar junto a Nablús[13], cumplen el cometido de dar legitimidad religiosa a la muerte “de los gentiles”. Así, para empezar deslegitiman su presencia diciendo que es comparable la población palestina de hoy con los filisteos bíblicos, dado que ambos pueblos “son extranjeros y quieren apropiarse de una tierra que no es suya”.[14] Shapiro ha presentado este manual que el diario israelí Maariv no ha dudado en calificar como “la guía completa para el asesinato de los no judíos”. La tradición en la que se sitúa Shapiro es la misma que la del extremista Baruch Golstein, responsable de la masacre de Hebrón[15],  y de otros muchos que justifican y han justificado la muerte y la violencia contra la población no judía basándose en textos religiosos.

El poder de los rabinos en la sociedad y en el ejército es cada vez mayor. En un país que se define a sí mismo como judío[16], esta invasión progresiva de lo religioso se ve como normal y legítima. Lo más digno de señalar es que son rabinos procedentes de las colonias los que tienen mayor ascendente e influencia en el ejército, por lo que su labor religiosa está teñida de ideología nacionalista y racista, permitiéndose en sus discursos establecer la legitimidad moral del asesinato del no judío, dado que es una amenaza para el estado de Israel. “Cualquier ciudadano de un estado que se oponga a nosotros, que apoya a los soldados o expresa satisfacción con sus acciones es considerado un perseguido y puede ser asesinado” y también “Cualquiera que debilite nuestro estado con palabras o acciones similares es considerado un perseguido”. El asesinato de bebés es también un acto permitido pues “su presencia ayuda al asesino”. Hay justificación para el asesinato de bebés si está claro que al crecer nos harán daño y ante tal situación se les puede hacer daño de forma deliberada, no sólo durante los combates con los adultos” Para Shapiro la venganza no es reprobable, sino necesaria. En uno de los asentamiento más violentos de la Cisjordania ocupada, este tipo de discursos no sólo no cae en vacío, sino que alimenta la violencia contra la población ocupada. Así, en la zona de Nablús, los enfrentamientos con la población palestina, especialmente los campesinos, son constantes y el papel del ejército israelí nimio. Hay que recordar que, para rizar el rizo, los colonos están bajo las leyes civiles del estado de Israel y los palestinos, bajo leyes militares,[17] que las colonias tienen grupos paramilitares y que la influencia de estos colonos es cada vez más profunda en toda la sociedad israelí. Por supuesto el ejército se ve cada vez más reforzado por jóvenes que vienen de los asentamientos y reproducen en el campo de batalla y en los check points las mismas conductas que en los asentamientos.

Es a través del grupo de exmilitares “Breaking the Silence”[18] que se han dado a conocer no sólo algunas de las conductas más indignas sino textos religiosos en los que se justifica la guerra sucia contra la población civil y donde los argumentos religiosos sirven, de nuevo, para la coartada de la política: “Hay una prohibición bíblica de dejar la tierra a los gentiles. No abandonaremos la tierra en las manos de otra nación, ni un dedo, ni una uña de ella”[19]

Además de estos discursos – militar y religioso – hay un tercer discurso que es el de las Relaciones Públicas de Israel. Este discurso es el que se le escucha incesantemente a tantos y tantos sionistas, desde Pilar Rahola como al portavoz de defensa israelí, pasando por diplomáticos, periodistas del lobby, etc. Su estudio puede hacerse a través de Internet, donde circulan documentos oficiales con las líneas que debe adoptar  lenguaje. Uno de estos documentos es el “Diccionario de Lenguaje global”[20] para el proyecto Israel 2009. Esta guía determina lo que se puede decir y lo que no se debe decir, se marcan  recuadros en cada uno de los capítulos de este documento que analiza cómo se deben tratar temas como Hamas, Gaza, los asentamientos, la cuestión de Jerusalén o el derecho de Israel a su defensa. Vaya por delante que lo primero que aconseja este documento es que, en primer lugar, hay que definirse a favor de los derechos del pueblo palestino, especialmente  de los derechos de los niños. A lo largo del discurso se insiste en la necesidad de ligar a Hamas con Irán y desligar a Hamas con Gaza y la población civil. Este hecho contrasta con lo que hemos visto en el análisis anterior de militares y rabinos que insisten al ejército y a la población israelí en la deshumanización del pueblo palestino, especialmente la de Gaza.

El cinismo de este discurso es una afrenta al sentido común. Decir que “Las condiciones de vida de los palestinos en Gaza y Cisjordania son increiblemente difíciles. Una catástrofe. Queremos cambiar esto. Israel quiere cambiar esto”, sabiendo que se está desalojando a los palestinos de Jerusalén Este, se les están quitando tierras y recursos en Cisjordania, que hay 11.000 presos, muchos de ellos detenidos administrativos[21], que la población de Gaza sufre un asedio brutal, es de un cinismo vergonzoso. Y es indigno de cualquier persona que se llame a sí misma honesta, creerlo y mirar hacia otro lado. Se trata de construir una realidad distinta a la existente sobre el terreno. Así, se dice que “Israel hizo dolorosos sacrificios al dejar Gaza y desalojar voluntariamente a 9.000 colonos de Gaza y Cisjordania, abandonando casas, colegios, negocios y lugares de culto en la esperanza de renovar el proceso de paz”,  cuando la realidad es que en esos meses se alojaron a 15.000 colonos más en Cisjordania y que la salida de Gaza llevó a su cierre, primero interrumpido y después ininterrumpido, con la complacencia, por supuesto de Europa, custodia de la frontera sur de la Franja.

El documento de más de 100 páginas, no tiene desperdicio. Alerta sobre la necesidad de cambiar el lenguaje de la “era Bush”, sobre el pensamiento de la izquierda americana o europea, sobre las palabras que funcionan y las que no. El documento dice que cualquier orador que quiera defender a Israel debe mostrarse pro-palestino porque eso es lo que quiere oir la gente, porque eso funciona y porque los mejores defensores de Israel son aquéllos que hacen creer a sus oyentes que son pro-palestinos.

Los párrafos que anteceden sobre el lenguaje son interesantes que los tengamos en cuenta porque, junto con la victimización que se hacen ellos mismos y el uso abusivo del Holocausto, se encuentran las justificaciones necesarias para que sus hechos sean éticamente admitidos tanto a nivel internacional como en el ámbito interior. La vigencia de este lenguaje y la constante elaboración de nuevos “diccionarios” nos hacen temer que el trabajo que se hace no sea para justificar lo pasado, sino para las ofensivas futuras.

No entro en la cuestión de la guerra de Gaza que creo que es de sobra conocido: la elaboración de las justificaciones para un ataque masivo; la falta de escrúpulos a la hora de utilizar determinado armamento o determinados componente químicos. El acoso a la población civil desprotegida e incapaz de huir a ninguna parte en una Franja de territorio completamente cerrada. El abuso de la fuerza, el desprecio y humillación es una constante en la actitud del ejército israelí y una directriz de libro. Esa actitud es también la que tienen los soldados en los check points contra la población civil palestina y en todos los ámbitos de la ocupación. En octubre del 2008, en uno de mis últimos intentos de entrada a Gaza, conocí una mujer de unos 65 años de edad que esperaba junto a la frontera de Gaza con una maleta azul. La mujer había salido de Gaza con su marido ya que a éste tuvieron que hacerle una operación de corazón en Jordania. Ya recuperado para viajar, los dos llegaron a la frontera de Eretz y a él le dejaron entrar y a ella no. La razón es que en su pasaporte ponía que ella había nacido en Jerusalén y, por tanto, no podía entrar en Gaza.

En febrero del 2009 una amiga de Gaza de 32 años dio a luz en su primer parto a tres niños prematuros. El parto fue en Jerusalén, a donde consiguió llegar después de varias semanas de espera en el saturado desabastecido hospital de Shifa en Gaza. Tuvo dos hijos y una hija. Uno de los niños nació muy mal y le dijeron que seguramente no sobreviviría. El segundo de los chicos también estaba mal, pero intentarían salvarle. La niña estaba bien, aunque era muy pequeña. A la madre se le dio el alta e inmediatamente se le obligó a volver a Gaza (dado que su estancia en Jerusalén era ilegal) dejando a sus tres pequeños solos en el hospital. Sus dos hijos murieron y ella solo pudo volver a Jerusalén una vez que le dieron el alta a la hija y pudo ir a recogerla. ¿Qué tipo de ocupación es esta que causa tantísimo dolor de forma habitual y cotidiana a la población civil?

En agosto de 2009 se aprobó una modificación de la Ley de los Propietarios Ausentes de 1950[22] mediante la cual, esta ley pasaba a ser de aplicación también en Cisjordania. De un plumazo Israel se quedó con las tierras del Valle del Jordán – previamente declarada zona militar cerrada – y otras muchas a lo largo de toda Cisjordania, sin hablar de las que se apropió para la construcción del muro[23]. La ofensiva israelí en los medios de comunicación y en general en todos los ámbitos de la política es tan fuerte que, este hecho, ha pasado prácticamente desapercibido. La Liga Árabe iba a llevar una Resolución de condena a Israel por ello a la misma sesión donde se discutió si se entraba a discutir o no el Informe Goldstone. Una vez más, la vía de los hechos consumados establece una legalidad sobre el terreno y deja sin voz a los desahuciados.

Las jornadas que el Ministerio de Defensa español[24]  ha organizado para este mes de noviembre en Madrid, muestran escoramiento sin justificación ni precedentes del gobierno español no ya con el gobierno de Israel, sino con el integrismo racista y ultraconservador que lidera la destrucción de Gaza y Palestina, deja prácticamente desierto el espacio que debe ocupar el Derecho Internacional y las relaciones entre los países en este marco del derecho y de la diplomacia. Es imposible considerar que, en estos momentos, y a pesar del asedio criminal que mantiene Israel sobre Gaza, ningún gobierno europeo vaya a hacer nada que moleste a Israel. Pero la presencia de Asa Kasher y Ari Ditcher en Madrid abre otros interrogantes a nuestra propia realidad política y al papel colonialista que se espera que juegue nuestro ejército en otros lugares del mundo.

Es inadmisible que el ideólogo que justifica las guerras contra Gaza, la superioridad moral de los judíos por encima del resto de la humanidad, el racismo más contumaz, el derecho a matar sin preguntar, venga a Madrid a unas jornadas organizadas por un ministerio. Y más aún que el que pensó, planificó, y ordenó el ataque al barrio de Al-Daraj, Ari Ditcher, tenga la oportunidad de venir aquí a pesar de que hay causas contra él y se le considera un criminal de guerra según la legislación internacional. Es como si Radovan Karadzic que nos explique la limpieza étnica en Serbia. O Ratko Mladic vinieran a contarnos cómo se llevó a cabo la masacre de Srebenica o el asedio a Sarajevo. Como si admitiéramos en unas jornadas de estas a Adolf Eichmann, o a cualquiera de los nazis que vigilaron el funcionamiento de las cámaras de gas de los campos de concentración. Criminales de guerra todos ellos. Solo que unos cuantos están vivos, son actuales, impunes, porque no conviene enfadarse con según quien. Otros castigados, muertos, confinados de la historia.

Pero en este país importa la cuantiosa venta de armas[25], importa el control de la población, importa estar del lado de los colonialistas y obtener parte del botín de guerra. Para ellos es fácil, ni se me ocurre pensar que con el actual gobierno algunos entren en la reunión tapándose la nariz o creyendo que comulga con ruedas de molinos. No, nuestro gobierno es fascista. Simplemente. Busca, por tanto los aliados que más le convienen en cada caso, gentes con las que se entiende bien y de quienes van a aprender a sofocar las demandas, a reprimir a los que se levanten, que comprendan sus desvelos, pues desean la impunidad y necesitan aprender a dormir a la población y evitar cualquier tipo de sublevación. No, que no son ruedas de molinos para ellos[26]. Para ellos es la hostia santa y bendecida[27].

A la cínica pregunta de Avi Ditcher sobre quién es el siguiente, deberíamos preguntarnos si no seremos alguno de nosotros.


[1] Datos del Centro Palestino de Dercechos Humanos www.pchrgaza.org

[2] Algunos artículos sobre este profesor han salido varias veces publicados y su nombre es habitual en Internet. Aquí hacemos referencia al artículo publicado por Haaretz el 02/06/2009 “The philosopher who gave the IDF moral justification in Gaza”. Artículo firmado por Amos Harel

[3] Haaretz, artículo citado más arriba y publicado el 02/06/2009.

[4] Asa Kasher, de su artículo:”La operación Plomo Fundido y la ética de la guerra justa” en internet, en: www.azure.org.il

[5] Tal como se recoge en las Convenciones de Ginebra.

[6] El diario alemán Die Zeit le hizo una entrevista a Asa Kasher que viene traducida al castellano en internet, pero que puede encontrarse en http://wwww.tau.ac.il/kasher/

[7] Haaretz: “The philosopher who gave the IDF moral justification in Gaza”. Artículo firmado por Amos Harel

[8] de la misma entrevista que la nota anterior.

[9] Enlazando con el concepto de guerra preventiva impuesta por Bush y otros.

[10]The Geneva Conventions are based on hundred of years of tradition and they are appropiated for classic warfare”

[11] Israel no es el único país que incumple la Legislación Universal. Rusia en Chechenia, Estados Unidos en Iraq, China y en fin, un largo etcétera, lo hacen. Sin embargo no exhiben la arrogancia de Israel de creerse que están legislando para el futuro, abriendo camino a una nueva norma internacional basada en el castigo colectivo a la población civil y a la ausencia de derechos individuales y colectivos.

[12] Lo más allá que se va es a hablar de la salida de los colonos de Gaza en el 2005 y al “fin” de la ocupación. Incluso en críticas al informe Goldstone se dice que excede su mandato cuando analiza el contexto en el que se da la guerra de Gaza a finales de 2008, principios de 2009.

[13] Publicado por www.elmundo.es en referencia a el periódico israelí Maariv, el 10 de noviembre 2009. Javier Espinosa firma el artículo.

[14] Rabbi Aviner, que ejerce como tal en el Jerusalén Este ocupado. Publicado en Haaretz 26/01/2009

[15] El 25 de febrero de 1994, Baruch Goldstein entró en la mezquita de Hebron y asesinó a sangre fría a 29 palestinos, incluidos niños que estaban realizando la oración. Goldstein, médico de profesión, estuvo destinado en el frente del Líbano y varias veces se le tuvo que cambiar de destino porque se negaba a atender a los heridos “no judíos” aunque estuvieran sirviendo en el ejército. Si bien su actitud no es generalizable, sí que contó con mucho apoyo y justificaciones morales y religiosas. Fue considerado “mártir”, “honorable” y en el asentamiento de Kiryat Arba, Hebrón, tiene un monumento a su memoria, y poco después de su muerte, Goren, rabino Jefe militar dijo que “en el futuro las masacres necesitarán de una autorización, pero no del poder político ilegal, sino de la comunidad religiosa” Ver: “Jewish Fundamentalism in Israel” de Norton Mezvinsky e Israel Shahak.

[16] Pakistán es otro país que nace para alojar a una confesión religiosa al crearse como secesión de una parte de la India. Sin embargo no se le deniega el pasaporte o la ciudadanía a ninguna persona en función de su religión.

[17] En una búsqueda rápida en internet aparecen noticias de los periódicos Jerusalem Post, Haaretz o The Guardian que informa de los ataques de los colonos ilegales a los campesinos palestinos: el 24 de julio de 2008; , 12 de junio, 24 septiembre, 27 de octubre, 29 de septiembre, 13 y 26 de noviembre de 2009.  En enero de 2009 los colonos prendieron fuego a las tierras palestinas; y por ejemplo, un informe de OCHA del 25 de septiembre dice que los colonos arrancaron olivos de las tierras palestinas. Todas estas noticias se refieren a colonos de Yizhar

[18] http://www.shovrimshtika.org/about_e.asp ; un grupo de veteranos que sirvieron al ejército durante la segunda Intifada y dan sus testimonios sobre todo tipo de abusos protagonizados por el ejército contra la población palestina. Sus testimonios han dado luz a un movimiento ético de resistencia digno de todo elogio.

[19] De la publicación del Rabinato del ejército “ Daily Torah studies for the soldier and the commander in Operation Cast Lead”

[20] Puede localizarse el documento buscando como “The Israel Project’s 2009. Global Language Dictionary”

[21] Es decir, detenidos sin causas, sin juicios, sin ninguna garantía legal.

[22] Por la cual los bienes y propiedades de los palestinos expulsados en la guerra del 48 – 49 pasaron a ser propiedad del Fondo Nacional Judío que se encargó de repartirlos entre la población judía que llegaba desde cualquier parte del planeta. Esta Ley impide, así mismo, que cualquier tipo de propiedad de este fondo pase a manos de población no judía.

[23] El propio Tribunal Supremo israelí cuestionó la legalidad de muchas de las expropiaciones y del trazado del muro en algunas zonas.

4 pensamientos en “¿Quién es el siguiente?

  1. “Nuestro gobierno es fascista”, actos como el organizado por el Ministerio de Defensa, y declaraciones contra sentencias que obligan a cumplir con los derechos humanos son la prueba. ¡Palestina libre!

  2. Pingback: La Acusación Popular del caso del bombardeo en Gaza de 2002 reclama la detención de Avi Dichter, ex jefe de inteligencia israelí

  3. si abrí los ojos para ver el rostro puro y terrible de mi patria. Si abri los labios hasta desgarrarmelos, me queda la palabra. Blas de Otero para Cristina.

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