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DSC02656Los expertos dicen que tiene más de cuatrocientos años, así que se puede estimar que, al menos 15 generaciones han compartido los frutos y la sombra fresca de este olivo. Su corteza más antigua se ha abierto y ha dejado salir, del interior, dos nuevos troncos llenos de vida. Y entre los troncos, nuevos brotes. Tiene, en definitiva, una entidad inmensa y desgarrada. Yo me acercaba a verlo con la admiración y curiosidad de quien sabe que está ante un testigo de la historia de esta ciudad, pues cuatrocientos o quinientos años dan para mucho. Pensando que podía haber sido plantado por los últimos moriscos que habitaron nuestros campos; que ha sido testigo a lo largo de su vida de risas y de lágrimas, de alegrías y de dolor, y del rancio sudor de quien trabaja en el campo de sol a sol. Plagas, enfermedades y guerras se acercaron a su horizonte, vio la decadencia de la ciudad y el renacimiento de sus propias ruinas; vería sufrir de cerca a las siempre compañeras, las vides atacadas por la filoxera. Seguramente muchos campesinos durmieron a su sombra; muchos amantes se besaron junto a él y, por la altivez con la que aún hoy se muestra, es seguro que más de una princesa acarició sus hojas. Este olivo ha alimentado a más de quince generaciones, les ha dado aceite y encurtidos y ha cedido parte de su propio cuerpo como leña, para dar calor a las casas labriegas. Vivió, al menos una guerra civil muy de cerca y quizás también de él se despidieron entonces sus dueños que, una vez más huían derrotados de otra guerra. Quien sabe si a su sombra murió alguien, o si, por el contrario, a su sombra parió alguna vareadora mientras recogía sus frutos. Hoy este olivo está en el Jardín Botánico de Málaga, un poco aislado del resto del jardín y muy alejado del campo donde ha vivido estos siglos. Cuando caminaba hacia él pensaba qué me diría la placa de cerámica que adorna el alcorque. La respuesta a este dilema es la vanidad sin límite del ser humano, capaces de las cosas más estúpidas con tal de que su nombre aparezca enmarcado en algún lado; y no, la placa no hablaba de la historia del árbol, ni de la ciudad contigua, sino del alcalde que en diciembre de 2001 “plantó este olivo monumental”. Esta no es la única placa que hay en el Jardín Histórico, hay otra más, de otra alcaldesa que, con motivo del día del Medio Ambiente, plantó una palmera donde ya había 100 especies distintas de palmeras, algunas de las cuales crecen desde hace más de 150 años.

En un jardín Botánico e Histórico, los visitantes deben encontrar información sobre las plantas que lo habitan y que hacen de él un lugar único y digno de paseos reposados, donde encontrar no solo escenas espectaculares, sino también la necesaria tranquilidad para leer, de un tirón, un libro a la sombra de un acogedor abeto gigante. Y puestos a hablar de la gente de la ciudad ¿por qué el patrimonio del nombre es solo de los gobernantes? ¿por qué no plantó esa palmera la mejor estudiante del año?, ¿el mejor deportista?, ¿la mujer más valiente?, ¿La mejor profesora?, ¿el abnegado conductor del autobús público?, ¿el último sereno de la ciudad?, ¿el hombre más enamorado?, ¿el poeta más joven o el comunista más viejo?

Cada una de estas personas forman parte de una ciudad viva y su historia es la historia de todos. Ignorarlas es muestra de la carencia de saludables criterios democráticos, e ignorar los cuatrocientos años de la historia de un olivo es menospreciar el legado de la cultura, el paisaje y la supervivencia de Andalucía.

¿Cuándo olivos y ciudadanos seremos, de verdad, los protagonistas?

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Un pensamiento en “El rey del Jardín

  1. por no hablar de la resistncia del individuo: parece que lo parti un rayo y le chamusc las entraas. Per no han podido con l. Jo con la raza olivar!!

    Yo tambien estoy un poco chamuscado. Preparar el congreso me ha estresado un huevo, y la pacincia se me encabrita facilmente, pARA desagrado del pblico sufriente -los que no estan demasiado pa la labor, de acuerdo a mis necessdades. Espero curarme pronto. Per me sabe mal mi silncio contigo, especialmente desps de el requiebro a tu invitacin, que me jode no poder complacer….Me refiero a Sicilia, que es una isla fabulosa. Y podriamos pasarlo de lo mejor… Y Menorca que? Pues este ao no vamos a la casa de Ciutadella. Hemos apalabrado una casita (con 2 habitaciones), en un huerto de las afueras, las dos primeras semanas de agosto, y an no sabemos si vendran Laia i Cia o Carla I Cia, o qu… Cuando sus majestades lo aclaren, te informo y concretamos… Sorry, pues me sabe mal no poderte ofrecer ya un bis en el pARAiso…. Per las cosas van as….

    un beso, hermanita. Veo por las fotos y el texto que continuas bien, o mejor, como siempre

    Ll

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